La práctica fantasma es el supuesto fenómeno en el que las habilidades de una persona continúan mejorando, incluso sin practicar. Se asocia principalmente con la práctica de un instrumento musical . [ 1 ] Tras una práctica habitual, una persona puede creer que ha seguido mejorando incluso después de dejar de practicar. Los investigadores no han podido determinar si estas personas realmente han mejorado o si se trata simplemente de una percepción subjetiva.
memoria cinestésica
El fenómeno de conservar una habilidad física que no se ha practicado durante mucho tiempo es bien conocido. Las habilidades físicas de sostener y tocar un instrumento se almacenan en una memoria a largo plazo a nivel reflejo , denominada «memoria cinestésica», «memoria motora» o « memoria muscular ». La memoria cinestésica es muy duradera, por lo que una persona puede conservar la capacidad de tocar un instrumento que antes tocaba con regularidad, incluso si no lo ha practicado durante semanas o meses.
Confianza
La confianza es una habilidad importante para la interpretación. En el ámbito musical, la confianza se traduce en un tono más potente, entradas más seguras y una mejor presencia escénica. Un músico o cantante nervioso o ansioso, por otro lado, probablemente tendrá un tono vacilante, una entonación incierta y entradas vacilantes. Dado que la confianza suele desarrollarse con la madurez y la experiencia, algunas personas pueden notar una mejora al tocar un instrumento que practicaban de niños y que retoman en la edad adulta. Si bien es posible que atribuyan su mejor tono y estilo a la práctica inconsciente, otros factores, como una mayor confianza, también pueden haber influido en estas mejoras.
Habilidad rítmica
Durante el periodo en que no practica, quien afirma haber experimentado una "práctica fantasma" puede haber desarrollado otros factores, además de la práctica instrumental, que contribuyen a la calidad de la interpretación musical , como la habilidad rítmica. Por ejemplo, un baterista que abandona la música en su adolescencia y luego estudia danza a los treinta, puede descubrir, si retoma la batería a los cuarenta, que su sentido del ritmo ha mejorado. Si bien esta persona podría atribuir su mejora en la batería a una "práctica fantasma", una explicación más probable es que haya mejorado su sentido del ritmo y su confianza en el compás durante esas décadas.
Conocimiento de estilos y modismos musicales.
Otra posibilidad es que una persona mejore su conocimiento de estilos y modismos musicales durante un período de inactividad. Por ejemplo, si alguien aprende todas las técnicas básicas del piano jazz en su adolescencia y luego abandona el instrumento, y tras 20 años sin escuchar jazz y asistir a conciertos, podría sentir que se ha beneficiado de una práctica pasiva si retoma el jazz a los 40 años. Sin embargo, es más probable que la mejora en su interpretación se deba a décadas de experiencia escuchando jazz auténtico, tanto acompañando como improvisando.
Referencias
- Actuación musical