La promoción ilícita consiste en promocionar un producto o servicio en radio o televisión para beneficio personal, sin el consentimiento de la cadena o emisora. Se sabe que quienes realizan estas promociones aceptan sobornos en forma de dinero, alcohol o productos y servicios gratuitos. Esto contrasta enormemente con el patrocinio comercial , ya que los beneficios de la promoción van a parar al presentador o programador, mientras que las emisoras y cadenas no reciben ningún ingreso.
Historia
En la década de 1950, la preocupación por las prácticas comerciales ilícitas en la televisión y la radio, incluyendo el populismo, el soborno y los concursos televisivos amañados, dio lugar a audiencias en el Congreso y en la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos. En 1959, el Fiscal General William Rogers informó al Presidente Dwight Eisenhower que la publicidad y la programación engañosas y falsas se estaban convirtiendo en una tendencia en Estados Unidos y que era necesario detenerlas. Ese mismo año, el Presidente de la FCC, John Doerfer, presentó su plan para ampliar la programación de servicio público en las cadenas de televisión. El plan contemplaba la emisión de programación de servicio público en horario estelar, algo que no ocurría hasta entonces. Es probable que las cadenas compartieran la misma agenda que Doerfer: recuperar el respeto de los telespectadores, y aceptaron su plan. En 1960, se modificaron las leyes de comunicaciones de 1934 para castigar a quienes participaran en estos actos ilícitos en el futuro. [ 1 ]
Véase también
Referencias
- Radiodifusión
- Publicidad