En la resolución 579 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas , adoptada por unanimidad el 18 de diciembre de 1985 en una reunión convocada por Estados Unidos, el Consejo expresó su profunda preocupación por la prevalencia de incidentes de toma de rehenes, que tienen graves consecuencias para la comunidad internacional y las relaciones entre los Estados.
El Consejo recordó varias resoluciones de la Asamblea General y otras resoluciones, condenando todos los incidentes de toma de rehenes y secuestros y exigiendo la liberación inmediata y segura de los rehenes dondequiera que se encuentren. Asimismo, reafirmó la responsabilidad de los Estados Miembros en cuyo territorio se encuentren retenidos los rehenes de adoptar todas las medidas apropiadas para garantizar su liberación segura.
La resolución también instó a los Estados Miembros que no son parte de la Convención Internacional contra la Toma de Rehenes a que se adhieran a ella y a otros tratados. Finalmente, el Consejo exhortó a una mayor cooperación en la elaboración y adopción de medidas eficaces, de conformidad con el derecho internacional, para facilitar el enjuiciamiento, la prevención y el castigo de todos los actos de toma de rehenes, considerados «manifestaciones de terrorismo internacional».
Véase también
Referencias
- Texto de la Resolución en undocs.org
Enlaces externos
Obras relacionadas con la Resolución 579 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Wikisource.
- Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de 1985
- Toma de rehenes
- Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas relativas al terrorismo
- Diciembre de 1985