En la resolución 638 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas , adoptada por unanimidad el 31 de julio de 1989, tras reafirmar las resoluciones 579 (1985) y 618 (1988), el Consejo expresó su profunda preocupación por la prevalencia de incidentes de toma de rehenes, que tienen graves consecuencias para la comunidad internacional y las relaciones entre los Estados.
El Consejo recordó varias resoluciones de la Asamblea General y otras resoluciones, condenando todos los incidentes de toma de rehenes y secuestros y exigiendo la liberación inmediata y segura de los rehenes dondequiera que se encuentren. Asimismo, instó a los Estados a que utilicen su influencia política, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas , para garantizar la liberación segura de los rehenes y las personas secuestradas.
La resolución también instó a los Estados Miembros que no son parte de la Convención Internacional contra la Toma de Rehenes a que se adhieran a ella y a otros tratados. Finalmente, el Consejo exhortó a una mayor cooperación en la elaboración y adopción de medidas eficaces, de conformidad con el derecho internacional, para facilitar el enjuiciamiento, la prevención y el castigo de todos los actos de toma de rehenes, considerados «manifestaciones de terrorismo internacional».
Véase también
Referencias
- Texto de la Resolución en undocs.org
Enlaces externos
Obras relacionadas con la Resolución 638 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Wikisource.
- Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de 1989
- Toma de rehenes
- Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas relativas al terrorismo
- Julio de 1989